En el mismo bote: Historias de la crisis climática – La factura llegó, y los latinos están pagando la cuenta

La factura llegó, y los latinos están pagando la cuenta

Los votantes latinos se alejan de los republicanos por el costo de vida. Los costos de energía están en el centro de esa decisión.

Cada mes, en millones de hogares latinos, se repite la misma escena. Llega la cuenta de la luz, se abre con algo de miedo y se hace la matemática de siempre: cuánto queda para la renta, para la comida, para llenar el tanque de gasolina. Este otoño, esa matemática ya no cuadra. Y los votantes latinos están sacando sus propias conclusiones y ya tienen una opinión bastante clara sobre quién es el responsable.

Los números lo dicen con claridad. Según la encuesta de CBS News realizada entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, el 64% de los hispanos desaprueba el trabajo de Donald Trump como presidente. Cuando preguntan por inflación, la desaprobación sube a 74%. Entre los latinos que probablemente votarán, el 60% dice que apoyará al candidato demócrata a la Cámara de Representantes, frente a un 39% para el republicano. La encuesta de NBC News y Telemundo apunta en la misma dirección: los votantes latinos se están alejando de Trump y de los republicanos. No es un misterio. Es el costo de vida.

En 2024 muchas familias latinas escucharon la promesa de que los precios bajarían. Hoy, cuando evalúan la economía, el 91% de los votantes piensa que paga demasiado por la comida y los servicios, y entre ellos los costos de energía pesan cada vez más.

Desde que Trump llegó a la Casa Blanca, el precio de la electricidad ha subido hasta un 15% a nivel nacional para nuestros hogares. Las compañías de gas y electricidad han elevado o pedido subir sus tarifas en más de $100,000 millones, afectando a más de 116 millones de familias en casi todo el país.

Para nuestra comunidad, el golpe es más duro. Los hogares latinos ya tienen una carga energética 20% más alta. Eso significa que para las familias latinas una porción mayor de cada cheque se va en mantener las luces prendidas y la casa fresca.

Hay razones detrás de estos números. Durante los últimos dos años el gobierno y mayoría republicana se ha esforzado por eliminar inversiones y proyectos de la fuente de energía más barata y menos contaminante: la energía solar y eólica. Desde 2024, 401 proyectos de energía limpia han sido cancelados, retrasados o han perdido fondos federales, frenando casi 146,000 empleos. Menos energía limpia en la red y más demanda: la cuenta la pagamos nosotros.

Si a esto le sumamos el precio de la gasolina, es insostenible. Desde que se inició la guerra en Irán, el galón ha subido $1.33 en promedio nacional. Mientras tanto, las petroleras generaron ganancias de $85,200 millones en un solo trimestre, y los estadounidenses pagaron $82,700 millones más en las gasolineras. Para el trabajador que maneja una hora a su empleo, para la mamá que lleva a los niños a la escuela, para el dueño del camión, cada viaje cuesta más.

Los votantes latinos no le deben lealtad a ningún partido. Su lealtad es con su familia, con su trabajo, con su comunidad. Votan pensando en el refrigerador, en la renta, en la cuenta de la luz que llega cada mes. Y hoy esa cuenta tiene nombre y apellido: las decisiones de Trump y de los republicanos en el Congreso que pusieron a las grandes petroleras y a las corporaciones por delante de nuestras familias.

El precio que pagamos hoy es demasiado alto, y esa es la historia que se está dibujando poco a poco de camino a las elecciones de noviembre.

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