En el mismo bote: Historias de la crisis climática – El Apagón de Bad Bunny que nos Ilumina el Camino
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Bad Bunny dio uno de los shows de medio tiempo de la NFL más vistos en la historia de la televisión y cerró con las banderas de todos los países de las Américas, lo que nos dejó a muchos con lágrimas, sintiéndonos reconocidos y conectados. Con chispas y humo saliendo de los postes de luz y las luces dentro del estadio Levi’s parpadeando, Benito convirtió el escenario en algo más que un espectáculo. Aprovechó ese momento para dar visibilidad a la frágil red eléctrica de Puerto Rico, cuando el mundo prestaba atención.
Para muchos en nuestra comunidad, esa presentación se sintió personal. Cuando Bad Bunny puso a Puerto Rico en uno de los escenarios más grandes del mundo, nos recordó que nuestra identidad cruza fronteras. Estamos conectados. Lo que sucede en San Juan, Bayamón y Carolina importa en Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Miami y en todos los lugares que nuestras familias llaman hogar.
En “El Apagón”, Bad Bunny denuncia los apagones, la corrupción y el desplazamiento, convirtiendo una canción de baile en un himno de protesta. Dejó claro que esto es más que acceso a energía: es dignidad y estabilidad. El show de medio tiempo transmitió esa misma urgencia al mundo entero.
En septiembre de 2017, el huracán María destruyó el 80% de las líneas eléctricas de Puerto Rico y dejó a 1.5 millones de personas sin luz durante 11 meses. Fue el apagón más grande en la historia de Estados Unidos. Colapsaron torres de celulares. Los hospitales lucharon por funcionar. Miles de vidas se perdieron en lo que debería haber sido un momento de compasión y de liderazgo responsable. Y desde entonces, desde los inicios de su carrera, Bad Bunny nos ha estado hablando de los problemas con la red eléctrica.
Nunca olvidaremos cómo respondió Donald Trump arrojando toallas de papel a una multitud de sobrevivientes. Su administración bloqueó más de 20 mil millones de dólares en ayuda y retrasó miles de millones más que el Congreso ya había aprobado. Incluso dijo que Puerto Rico había recibido demasiada ayuda. El mensaje enviado a millones de latinos fue doloroso y claro.
Hoy en lugar de reconocer los problemas con la red que han persistido en la isla, esta administración se ha dedicado a empeorarlos. En enero de 2026, se cancelaron 450 millones de dólares para programas de resiliencia eléctrica en Puerto Rico. Se eliminaron programas por 400 millones de dólares que habrían instalado sistemas solares y de baterías en hogares de bajos ingresos y personas vulnerables. Más de 85 millones de dólares en reembolsos de energía en casas quedaron congelados. Estas decisiones retrasan la transición hacia una energía confiable y asequible en una isla que, en promedio, sufre 13 veces más interrupciones en el servicio eléctrico que la mayoría de los estadounidenses.
Puerto Rico se ha comprometido a alcanzar energía 100% renovable para 2050. Más del 10% de su electricidad ya proviene de paneles solares en los techos. Inversiones federales a través de leyes recientes de clima e infraestructura han entregado más de 3 mil millones de dólares y ayudaron a crear miles de empleos. Con sol todo el año, Puerto Rico puede ser un ejemplo de resiliencia si protegemos ese progreso.
Bad Bunny ha preguntado: “¿Cuándo vamos a hacer algo?” La pregunta no es retórica. Es un llamado a todos nosotros que aplaudimos, que nos sentimos orgullosos, que nos sentimos vistos. Si creemos que nuestras comunidades merecen algo tan básico como tener energía confiable y barata, entonces tenemos que exigirlo.