La Administración Trump Arrasó Con El Servicio Nacional de Meteorología; Ahora Busca Cómo Reconstruirlo

WASHINGTON — El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) está implementando una reorganización que incluye cambios en sus pronósticos y la contratación de más personal. Sin embargo, expertos advierten que estas medidas no compensarán el daño causado por los recortes masivos impulsados por la administración Trump y podrían generar aún más confusión. Los recortes a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y al NWS han debilitado la capacidad de pronóstico y puesto en riesgo la precisión de alertas meteorológicas críticas de las que dependen millones de personas durante huracanes, incendios forestales e inundaciones. 

Las comunidades latinas están enfrentando riesgos desproporcionados: casi la mitad de los latinos vive en condados con alto riesgo de inundaciones, y millones residen en zonas especialmente vulnerables a huracanes, como el sur de Florida y la costa del Golfo.

John Morales, meteorólogo y copresidente de campañas para Climate Power, emitió la siguiente declaración: “Al desmantelar el Servicio Nacional de Meteorología, la administración Trump provocó un daño autoinfligido y ahora están descubriendo las consecuencias de esas decisiones. Esta administración desechó décadas de experiencia y de conocimientos en materia de pronóstico meteorológico, algo que no puede sustituirse rápidamente contratando a unas cuantas personas nuevas. Estos recortes han mermado nuestra capacidad para estudiar, monitorear, pronosticar y advertir sobre huracanes y otros peligros. Debilitar nuestra capacidad para salvar vidas y proteger la propiedad de las comunidades ante fenómenos meteorológicos extremos cada vez más graves y frecuentes es una combinación peligrosa”.

Trump ha deteriorado nuestra capacidad para pronosticar y monitorear los huracanes y otros eventos meteorológicos extremos: