La administración Trump inaugura 25 gasolineras en Pensilvania y Nueva Jersey, pero la crisis económica que enfrentan las familias latinas continúa
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Climate Power En Acción advierte que las familias latinas necesitan soluciones reales para reducir el costo de la energía, no actos simbólicos.
WASHINGTON, D.C. — La apertura de 25 gasolineras “Freedom Fuel” en Pensilvania y Nueva Jersey, vendiendo gasolina a $3.47 por galón — apenas 32 centavos por debajo del promedio nacional — no es una solución a la crisis de asequibilidad que enfrentan millones de familias latinas. Es una medida limitada frente a un problema mucho más profundo.
Mientras la administración celebra frente a las cámaras, las familias en nuestras comunidades siguen enfrentando el aumento en el costo de la gasolina, la electricidad y otros gastos esenciales. Además, continúan dependiendo de un sistema energético vulnerable a la volatilidad de mercados de petróleo,donde conflictos geopolíticos pueden disparar los precios prácticamente de un día para otro. Los precios llegaron a casi $5 por galón en mayo, un máximo histórico impulsado por las disrupciones en el Estrecho de Ormuz tras el conflicto con Irán.
En respuesta, Antonieta Cádiz, directora ejecutiva de Climate Power En Acción, emitió la siguiente declaración:
“Las familias latinas necesitan un alivio económico real. Hoy, demasiados hogares se ven obligados a decidir entre llenar el tanque, pagar el recibo de la luz o poner comida en la mesa. Ese alivio no llegará con una gasolinera nueva ni con un acto publicitario. Llegará cuando invirtamos en energía limpia y más barata, reduzcamos nuestra dependencia del petróleo y prioricemos una economía que proteja a las familias trabajadoras de las crisis energéticas que ocurren en cualquier parte del mundo. Ya contábamos con una hoja de ruta para lograrlo: inversiones en proyectos de energía limpia, incentivos para reducir el costo de la electricidad y el transporte, y la creación de empleos bien remunerados. Sin embargo, esta administración ha desmantelado esos avances, dejando a las familias más expuestas a los altos costos de la energía.
“Mientras tanto, nuestras comunidades ponen en riesgo sus vidas trabajando bajo el calor intenso, enfrentan inundaciones históricas que ponen en riesgo todo por lo que han trabajado. Seguir apostando por los combustibles fósiles no reduce el costo de vida de las familias; solo prolonga su vulnerabilidad. Las comunidades latinas necesitan políticas públicas que reduzcan sus costos de energía y fortalezcan su resiliencia, no estrategias de relaciones públicas. Nuestras familias no pueden seguir esperando.”