NUEVO: La Agenda de Energía de Trump Profundiza la Crisis Económica y Amenaza Casi 173.000 Empleos

WASHINGTON — Un nuevo análisis de Climate Power revela que, desde la elección de Donald Trump, 354 proyectos de energía limpia han sido cancelados, retrasados o se les ha retirado el apoyo federal, lo que ha paralizado $61,41 mil millones en inversiones y ha puesto en riesgo 172.988 empleos en todo el país actualmente hasta esta semana.

Para las comunidades latinas, con una amplia representación en empleos de construcción, manufactura y energía, estas pérdidas no son abstractas. Significan menos oportunidades para ganarse la vida, apoyar a familiares y construir estabilidad generacional. Las interrupciones también han detenido o retrasado 26.858,5 megavatios de nueva generación de energía, suficiente para abastecer a más de 14,23 millones de hogares, lo que ha restringido el suministro de energía en un momento de creciente demanda y ha contribuido al aumento de los costos de los servicios públicos para familias y pequeñas empresas que ya se encuentran al límite de sus recursos. 

La energía limpia es más económica y fiable que los combustibles fósiles, especialmente en condiciones de frío extremo. Sin embargo, Trump y los republicanos han priorizado a los donantes multimillonarios sobre los ciudadanos comunes, bloqueando la competencia del gas natural mientras exportan agresivamente GNL. Esto ha provocado un aumento de $12  mil millones de dólares en los costos  del gas natural durante los primeros nueve meses de su segundo mandato.

El análisis muestra que 88 distritos congresionales se han visto afectados por cancelaciones de proyectos o pérdidas de financiación, con impactos distribuidos por igual entre distritos controlados por republicanos y demócratas, lo que subraya que las consecuencias económicas son nacionales, no partidistas.

“Este análisis deja claro que las decisiones de Washington no están reduciendo los costos para las familias, sino que están encareciendo la energía y haciéndola menos fiable”, dijo Elice Rojas-Cruz, directora de Climate Power en Acción. “Al cancelar y retrasar proyectos de energía limpia, estamos renunciando a miles de millones de dólares en inversiones, cerrando vías para acceder a empleos bien remunerados y ejerciendo mayor presión sobre un suministro de energía ya de por sí limitado. Los trabajadores latinos, que representan una parte significativa de la fuerza laboral de los sectores de la energía y la construcción, son los primeros en sufrir estas pérdidas, y con mayor intensidad. En un momento en que la demanda y los costos aumentan, los estadounidenses necesitan soluciones que amplíen la energía asequible y las oportunidades económicas, no políticas que nos hagan retroceder”.

“Las comunidades de todo el país están perdiendo empleos, ingresos locales y la energía confiable que se les prometió”, añadió Rojas-Cruz. “Cuanto más tiempo permanezcan paralizados estos proyectos, más familias sufrirán las consecuencias en sus facturas mensuales y en menos oportunidades económicas en sus hogares”.

A medida que la demanda de energía se acelera a nivel nacional, el informe advierte que las continuas cancelaciones de proyectos podrían sobrecargar aún más la red, retrasar el crecimiento de la industria manufacturera nacional y aumentar los costos a largo plazo para los hogares. 

Conclusiones Clave:

Estados Más Afectados